Vamos a aprender a resolver problemas sobre interés simple, el cual aparece en las relaciones de los clientes con los bancos y cajas de ahorro.
Por ejemplo, si un banco afirma que ofrece una cuenta de ahorro con un interés del
En este sentido, si se depositan
Al final del año habrá en la cuenta los
¿Qué pasaría si se dejan depositados esos
Si cada año se generan
Con lo que al final del período los
Este es un típico problema de interés simple, en los que los intereses generados no se suman a la cantidad total depositada en la cuenta para generar nuevos intereses.
Un ejemplo real sería tener una cuenta de ahorro y retirar los intereses cada vez que se van generando, de modo que nunca pasan a engrosar la cantidad total invertida. De momento vamos a considerar la retirada de los intereses como un hecho y, por tanto, no se mencionará.
Una manera rápida de calcular el interés simple que generará una cantidad de dinero en un período de tiempo determinado consiste en aplicar la siguiente relación:
donde
Habitualmente, el tanto por uno de interés es lo que se denomina rédito y se expresa como
Al aplicar dicha relación al ejemplo anterior se obtiene directamente el interés generado al cabo de cualquier período de tiempo, por ejemplo
Si esos mismos
Con lo que al final del período en la cuenta habría
Otro caso típico de problema sobre interés simple es preguntar acerca del tiempo necesario para conseguir una determinada cantidad. Por ejemplo:
¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que
Para resolverlo hay que despejar
El interés generado será
También puede averiguarse cuál es el interés ideal para conseguir unos objetivos concretos. Por ejemplo:
¿Qué interés anual debe ofrecer una cuenta para que
De nuevo, hay que recurrir a la relación, pero en este caso hay que despejar el rédito:
Antes hay que calcular cual es el interés que se tendrá que generar en estos
Por lo que:
Al pasar a tanto por ciento esta cifra corresponde a un interés del:
Finalmente, la relación del interés simple también es aplicable al ámbito de los préstamos, aunque en este caso en vez de un beneficio el interés supone un coste. Por ejemplo:
Un cliente firma con su oficina un préstamo de
¿Qué cantidad habrá devuelto el cliente al banco al finalizar el período?
Hay que buscar los intereses generados por dicha cantidad en ese período de tiempo, de modo que:
Se han generado