Los términos de una sucesión no tienen, en principio, ninguna relación ni orden. Cuando buscamos el término general de una sucesión estudiamos algunas relaciones entre los términos de las sucesiones y ahora nos centraremos en las relaciones de orden.
Dada una sucesión
Análogamente decimos que es decreciente si todo elemento de la sucesión es mayor que los siguientes,
Una sucesión que sea tanto creciente como decreciente decimos que es constante, ya que entonces
Dada una sucesión creciente decimos que es estrictamente creciente si
Ejemplo
La sucesión correspondiente a
Como ejemplo de sucesión decreciente podemos considerar la sucesión con término general
Una sucesión constante es de la forma
Esta clasificación no debe ser tomada como genérica ya que dada una sucesión cualquiera no siempre es creciente o decreciente. Por ejemplo la sucesión
Si una sucesión es creciente o decreciente entonces diremos que es monótona. Si además la sucesión estrictamente creciente o estrictamente decreciente entonces la llamamos estrictamente monótona.
Dada una sucesión, comprobar si esta es creciente o decreciente no representa siempre un problema sencillo. Para demostrar estas propiedades, la manera más evidente es también la más útil en la mayoría de casos. Nos referimos a plantear la desigualdad de la propiedad que queramos demostrar y a través de los cálculos necesarios comprobar que es cierta para todo
Veamos algunos ejemplos más completos:
Ejemplo
Consideramos la sucesión
Podemos ahora comprobar si la sucesión es estrictamente creciente. Repitiendo los mismos cálculos a partir de la desigualdad
Ejemplo
Consideramos ahora la sucesión
Para comprobar si lo es estrictamente, podemos repetir los cálculos hasta obtener